Consejos para la vida
¿Está demasiado ocupado para comer una dieta sana? La meta del programa Pan de la vida es la salud del corazón. Pan de la vida enseña cómo hacer pequeños cambios en sus hábitos alimenticios que pueden resultar en GRANDES cambios para la salud de su corazón, al bajar el colesterol y la presión arterial y hacerle perder peso. El colesterol en sangre alto, la presión alta, la obesidad y la diabetes son factores de riesgo de un ataque al corazón o al cerebro.
¿Cuál es el truco? Coma una dieta balanceada. Consuma alimentos que sean bajos en grasa saturada, colesterol y sal, y altos en carbohidratos —y coma porciones pequeñas de todo. Menos es mejor.
Aquí le decimos cómo hacerlo ¡para la vida!
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Haga que comer saludable sea una prioridad. Mantenerse saludable es algo que le debe a sus amigos, a su familia y a usted mismo. ¡Dé un buen ejemplo a las personas que lo rodean!
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No espere tener éxito de la noche a la mañana, ni siquiera al mes. Los cambios pequeños requieren tiempo para tener un efecto en la salud del corazón, pero ¡son más fáciles de mantener!
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¡Nunca diga nunca! Si usted se prohíbe algún alimento en particular, se le antojará más. Dése permiso de comer los alimentos que le encantan, pero con menos frecuencia.
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Programe con anticipación para evitar las caídas. Esté consciente de que dará dos pasos adelante y uno para atrás. Trate de anticipar las situaciones difíciles. Prepare comidas sanas por adelantado. Guarde pequeñas porciones de frutas y vegetales en recipientes de plástico donde estén fácilmente a su alcance.
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Dé pasos pequeños. No persiga sueños imposibles. Cada semana, establezca metas razonables y específicas que pueda alcanzar; por ejemplo, tomar ocho vasos de agua al día, comer la mitad de las papas fritas, o comer frutas como “snacks” y no “chips”. No se ponga metas como “Necesito perder cuatro libras para fin de mes”. Aumente sus metas gradualmente hasta que coma alimentos sanos la mayor parte del tiempo. Verá cómo baja de peso.
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Beba más agua y menos alcohol.
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Cene lo más temprano posible. ¡Cuatro horas antes de acostarse es lo mejor!
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No mire hacia atrás. Si pierde la buena senda, no se castigue. Mañana es un nuevo día. ¡Establezca una meta razonable y empiece de nuevo!
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Prémiese. Cuando alcance una de sus metas semanales, dése un premio.