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Meeting Report Fumar durante el embarazo aumenta el riesgo de ataque cerebral, ataque al corazon en los hijos Abstract P287
ORLAN El estudio sobre el riesgo de la aterosclerosis en los adultos jóvenes de los Países Bajos (Netherlands Atherosclerosis Risk in Young Adults), demostró que entre los participantes cuyas madres fumaron durante el embarazo, la exposición al humo resultó en daño cardiovascular permanente que se podía detectar en la adultez temprana. “Éste es el primer reporte que demuestra esta asociación”, dijo Cuno S. Uiterwaal, M. El fumar durante el embarazo puede resultar en un retraso de crecimiento intrauterino y bajo peso de nacimiento. El fumar activamente o pasivamente también se asocia con enfermedades cardiovasculares en los adultos jóvenes. Sin embargo, hasta que se realizó el estudio danés, los investigadores no sabían si esto se debía al efecto acumulativo del humo o a la vulnerabilidad de los niños durante ciertos periodos, como la gestación. El estudio incluyó a 732 participantes, todos nacidos entre 1970 y 1973, y las mediciones de riesgo vascular se hicieron en 1999 y 2000. Uiterwaal y sus colegas observaron que en los hijos adultos de las 215 madres que habían fumado durante el embarazo, las paredes de las arterias carótidas del cuello tuvieron mayor grosor. El grosor de la íntima media de la arteria carótida (CIMT, por sus siglas en inglés), una medición ultrasónica del grosor de las paredes internas de las arterias del cuello, se usa para determinar el nivel de aterosclerosis. En los adultos jóvenes cuyas madres fueron expuestas al humo durante el embarazo, el CIMT tuvo 13.4 micrómetros más de grosor que en los hijos de madres que no fumaron durante el embarazo, los investigadores dijeron. Incluso después de ajustar por otros factores de riesgo en los adultos jóvenes, incluyendo la edad, el sexo, el índice de masa corporal, la presión de pulso y los niveles de colesterol, el CIMT tuvo 9.4 micrómetros más de grosor en los hijos de madres fumadoras. Los ajustes por el consumo de tabaco actual por las madres tanto como los padres, o por el número de “paquete años” (un “paquete año” es 20 cigarrillos por día durante un año) entre los participantes tampoco cambiaron esta relación. “Aunque es difícil separar el problema del fumar después del embarazo con el fumar durante el embarazo, este estudio demuestra que el fumar durante el embarazo tiene un efecto independiente”, dijo Uiterwaal. Si ambos padres fumaban durante el embarazo, los hijos, en la adultez temprana, tuvieron un mayor CIMT que otros participantes cuyos padres no fumaron o que tuvieron un solo padre fumador. Entre los hijos cuyas madres fumaron la mayor cantidad de cigarrillos durante el embarazo, se observó un mayor CIMT que entre los hijos de madres que fumaron menos del promedio o que no fumaron. “Nuestros resultados sugieren que el fumar durante el embarazo, y la exposición al humo pasivo durante el embarazo, son importantes”, dijo. “Una mayor exposición resulta en un mayor nivel de daño vascular en los hijos”. Los investigadores descubrieron que el embarazo fue un periodo crítico en cuanto a los daños que pueden resultar de la exposición al humo. Se hizo una comparación entre los hijos de madres que no fumaron durante el embarazo ni durante el estudio, y los hijos de madres que no fumaron durante el embarazo pero fumaron durante el estudio. No se encontró ninguna diferencia con respecto al CIMT. Sin embargo, en los hijos de madres que fumaron durante el embarazo, pero que no fumaron durante el estudio, se encontró un CIMT significativamente más grueso en comparación con el CIMT de los participantes cuyas madres no fumaron. “Es posible que los compuestos del humo de tabaco pasan por la placenta y dañan directamente el sistema cardiovascular del feto”, dijo Uiterwaal. “Parece que los daños son permanentes”. Cuando los participantes del estudio nacieron, aproximadamente el 30 por ciento de las madres fumaban durante el embarazo. Pero la frecuencia actual del tabaquismo entre las mujeres embarazadas se estima en 5 a 7 por ciento debido a los avisos de salud, dijo Uiterwaal. “Todavía un número significativo de madres fuman durante el embarazo”, dijo. “Para las mujeres embarazadas, esto es otro motivo para no fumar”. Michiel L. Bots, M.D., Ph.D., el segundo autor del estudio y profesor adscrito de epidemiología clínica del University Medical Center Utrecht en los Países Bajos, presentó los resultados del estudio durante la conferencia de la American Heart Association. El otro co-autor del estudio es Diederick E. Grobbee, M.D., Ph.D. El estudio fue patrocinado por The Netherlands Organization of Health Research and Development Council. Statements and conclusions of abstract authors that are presented at American Heart Association/American Stroke Association scientific meetings are solely those of the abstract authors and do not necessarily reflect association policy or position. The associations make no representation or warranty as to their accuracy or reliability.
NR07-1122 (EPI 07/Uiterwaal)
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